George Strait: Lado B | Los 80’s — The Only Thing I Have Left
George Strait: Lado B | Los 80’s — The Only Thing I Have Left
Strait From the Heart (1982)
Una canción sobre perseguir un sueño y terminar con lo esencial
Si encontrar una canción para Lado B dentro de Strait Country ya había sido complicado, elegirla de Strait from the Heart no resulta mucho más sencillo.
El segundo álbum de George Strait, publicado en 1982, contiene algunas de las canciones que terminarían convirtiéndose en piezas fundamentales de su carrera. Fool Hearted Memory, Marina del Rey, Amarillo by Morning y A Fire I Can’t Put Out son solamente algunos de los nombres que hacen que este disco sea particularmente difícil de recorrer buscando canciones que puedan considerarse “secundarias”.
Pero precisamente entre esos grandes clásicos aparece una canción que siempre me ha llamado especialmente la atención: “The Only Thing I Have Left”.
Es el tercer tema de Strait from the Heart y fue escrito por Clay Blaker, compositor y músico texano que ya tenía una relación cercana con George Strait y los integrantes de Ace in the Hole. Blaker había desarrollado su carrera en la escena de Texas y su vínculo con Strait comenzó antes de que este alcanzara la fama nacional.
La canción tiene una particularidad que la hace especialmente interesante dentro del repertorio temprano de Strait. Su protagonista es un músico que ha dedicado prácticamente todo a intentar abrirse camino: años tocando, noches en bares, sacrificios y una búsqueda constante de esa oportunidad que parece nunca llegar.
Y, sin embargo, al final de todo ese esfuerzo descubre qué es realmente lo que conserva, el amor de una persona.
Ahí es donde la canción adquiere una dimensión mucho más profunda de lo que podría sugerir su título. No habla solamente de haberlo perdido todo, sino de entender que, después de perseguir un sueño durante años, quizá aquello que realmente importa no es llegar al escenario más grande ni conseguir el reconocimiento que siempre se buscó.
Es una idea que resulta particularmente interesante cuando pensamos en el propio George Strait.
En 1982, cuando grabó The Only Thing I Have Left, Strait apenas estaba comenzando a construir la carrera que terminaría convirtiéndolo en una de las figuras más importantes de la música Country. Todavía no era “The King of Country Music”. Era un cantante texano que estaba intentando encontrar su lugar dentro de una industria dominada por otros nombres.
Y escuchar hoy esta canción desde esa perspectiva le añade una lectura diferente.
Hay algo casi autobiográfico en la imagen del músico que sigue tocando noche tras noche, entregándolo todo por una oportunidad que todavía no llega. George Strait conocía perfectamente ese mundo de los pequeños escenarios y los honky-tonks antes de convertirse en una estrella nacional.
La interpretación tampoco necesita exageraciones. Strait canta la canción con esa sobriedad que caracterizó sus primeros discos, dejando que la historia sea el centro de atención. No hay necesidad de convertirla en una gran balada dramática; la emoción está precisamente en la sencillez.
Y quizá esa sea una de las razones por las que esta canción encaja tan bien en “Lado B”.
No estamos frente a uno de los grandes sencillos de Strait from the Heart. El álbum fue construido alrededor de canciones que terminarían teniendo mucha mayor presencia en la carrera de Strait, mientras que “The Only Thing I Have Left” quedó esperando, discretamente, dentro del mismo disco.
Pero al escucharla nuevamente, resulta difícil entenderla simplemente como una canción más del álbum.
Es una pequeña historia sobre músicos, sueños, sacrificios y, finalmente, sobre aquello que permanece cuando todo lo demás parece haberse ido.
Y quizá por eso merece estar aquí.
Porque si algo estamos descubriendo con esta serie es que el “Lado B” de George Strait está lleno de canciones que nunca necesitaron convertirse en grandes exitos para tener algo importante que decir.
Por: LC Morales.